Susana Giner 9 mayo, 2012

Que alguien mire las cervezas como quien evalúa un mal cuadro te indica, infaliblemente, cuatro cosas:
-que no tiene ni idea,
-que quiere «algo» para regalar,
-que te va a dar la mañana,

-y que acabará llevándose un pack de Duvel.

Nada le va a parecer bien. Todo será demasiado caro o demasiado barato, demasiado oscuro o demasiado claro, demasiado fuerte o demasiado suave, demasiado normal o demasiado raro, demasiado algo o demasiado lo contrario… Y, en definitiva, nada de lo que tengo en la tienda combinará bien con la lámpara, y, claro, no va a cambiar la lámpara. Qué más da lo que haya dentro de la botella…
«Ah, pero… ¿es cerveza?»

5 pensamientos a “A MENUDO VEO CRÍTICOS DE ARTE o EL MUSEO NICASSO o EL OJO CRÍTICO

  1. Opcionalmente, se pueden fabricar lámparas, potes de lápices o ceniceros de ultradiseño hechas con botellas de cerveza y venderlas a precio de Vinçon: Bueno, a un 50% del precio de Vinçon ya sería negocio…

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